Vive, observa, analiza y… archiva.

No hacen falta ni masters ni estudios para aprender y mejorar, simplemente basta con vivir.

Sí, del simple hecho de vivir se aprende, no necesitamos mucho mas, el tema esta, en precisamente aprender. Dicen que el ser humano es el único que tropieza dos veces con la misma piedra, pues si, tristemente así es, y sobretodo si no te tomas un momento para visualizar lo que has vivido y analizarlo.

Tomas una decisión…, pues dedica unos instantes a observar lo que ha traído consigo esta decisión, algo se habría podido evitar?, podría haber mejorado algo?, podría haber tomado otro camino?. Si no realizas este análisis, desaprovechas una gran oportunidad de aprender.

Puede parecer que sea una perdida de tiempo, o bien, que es imposible observar todo lo que hacemos, o todo lo que vivimos, con lo atareados que estamos. Te propongo que lo intentes, y en base a tomarte estos pequeños momentos de reflexión acabaras adoptando el hábito y el proceso será automático.

Entrena tu cerebro, aprende a observar y analizar, a desmenuzar las vivencias, a depurarlas y sobretodo, archiva, no pierdas la valiosa información que la vida te ha aportado.

De esta forma puedes crear una biblioteca de estándares, y la próxima vez que te encuentres en una situación similar podrás, con la experiencia acumulada, actuar rápidamente y con mejores resultados según los propósitos que pretendas.

Es como los antiguos ordenadores sin disco duro, solo con memoria RAM, en el momento que los apagabas se borraba todo, y al día siguiente a empezar de cero, evita a toda costa que tu cerebro funcione así, crea tu disco duro de experiencias, depura las vivencias, ordénalas, y busca cada momento cual es la que se adapta mejor a la siguiente situación que te toque vivir.

Puedes leer, puedes preguntar, pero solo TU puedes saber cual es la TU mejor manera de proceder. Todos somos diferentes, crea pues, tu propia base de datos.

Recuerda que cada pequeña vivencia tiene una gran lección detrás.