Transforma un conflicto en una oportunidad para aprender

Los conflictos forman parte de nuestro día a día y son inevitables, además suponen un enorme gasto de energía y una reducción increíble de nuestra productividad. Así que es recomendable proceder con tranquilidad y, antes que nada, hazte (o haz) una serie de reflexiones básicas:

Visualiza el conflicto como una oportunidad: el conflicto surge por alguna razón, hay algo que no funciona, por lo tanto es una gran oportunidad para mejorar.

Identifica la verdadera causa: en la mayoría de los casos, el conflicto es la punta del iceberg de tensiones mucho mayores. Este puede surgir por alguna situación que parece mínima, enfocar la resolución buscando en la globalidad de las relaciones, es la única manera de resolver este y futuros conflictos de manera definitiva.

Respeta las partes: todos tenemos nuestro punto de vista, enfocar el conflicto pensando que tienes la razón y el otro esta equivocado es un mal comienzo. Tienes toda la información para valorar?. Tu punto de vista esta sesgado por prejuicios?.

Reconoce cuando parar: hay momentos en que es necesario hacer una pausa ya que las posturas tienden a radicalizarse. Es mejor parar, y hablarlo en otro momento con mas tranquilidad. Hacer un paso atrás no significa rendirse, simplemente pide tiempo para reflexionar.

Aprende: fija la situación, analízala y incorpora lo que te ha aportado para mejorar y evitar más conflictos en el futuro. Abre la mente mas allá de la perspectiva de ganar o perder. Pase lo que pase seguro que sumas.

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