Actitudes productivas (II): Paciencia

Es frecuente que se asocie la productividad con la capacidad para hacer muchas cosas y también a hacerlas rápidamente; esto nos pasa porque casi siempre pensamos en productividad industrial, donde es habitual relacionar los resultados obtenidos con el tiempo empleado para obtenerlos: cuanto menor sea el tiempo que lleve obtener el resultado deseado, más productivo es el sistema. En realidad la productividad debe ser definida como un indicador de eficiencia que relaciona la cantidad de recursos utilizados con la cantidad de producción obtenida, y en esta ecuación, el tiempo, es un recurso más.

En productividad personal, el tiempo también juega un papel muy importante, es un recurso que siempre tenemos muy presente, nos parece el único y principal. Además, también es resultado, debido a que de forma consciente o inconsciente lo utilizamos como unidad de medida para valorar si nuestro sistema de productividad nos funciona o, ampliando la visión, si tenemos una buena calidad de vida. Tengo tiempo para todo: bien. No tengo tiempo para nada: mal.

Así pues, la percepción que tenemos sobre la relación entre el tiempo y la productividad juega en contra de una de las actitudes necesarias para ser productivo, que es tener paciencia. Aparece un conflicto de conceptos, paciencia=lentitud vs. productividad=rapidez, pero eso no es así, es solo consecuencia de ciertos prejuicios que tenemos interiorizados y que nos llevan a penalizar la buena gestión de la paciencia en nuestra actividad diaria.

La paciencia es necesaria y es una actitud productiva porque te permite:

  • Encontrar el momento ideal; conviene no precipitarse. Por ejemplo, es bueno esperar el momento óptimo para realizar cada tarea o para tomar una decisión (ojo con procrastinar)
  • Encontrar la mejor manera para hacer las cosas; tomarte tu tiempo conocer los procesos, los métodos y las herramientas, debes dejar tiempo suficiente al proceso de aprendizaje.
  • Cuando las cosas no salen como tu esperabas, no te enfades, ya que esto baja tu rendimiento. No tires nunca la toalla, ten paciencia, analiza en que puedes mejorar.
  • La productividad personal significa cambiar hábitos, muchos de ellos muy arraigados en ti, así que deberás de superar la frustración con la paciencia.

El dicho de ‘Vísteme despacio que tengo prisa’ es un buen resumen de lo que pretendo explicar, ser productivo no es hacer mucho y rápido, sino que es tener paciencia, hacer y aprender, será el propio proceso de aprendizaje que te hará ser mas productivo y como más paciencia le pongas en este proceso, mas rápido serás, ni que te parezca contradictorio a primera vista.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *