Truco infalible para hacer una tarea: ¡empezarla!.

Llegamos al trabajo por la mañana, medio dormidos, nos hacemos un café, nos sentamos en nuestra mesa, con una mano nos quitamos las legañas y con la otra abrimos la lista de tareas pendientes.

Quizá ya planificamos el día anterior que haríamos primero, pero a estas horas de la mañana lo vemos de otra manera. O, a lo mejor, como ya nos conocemos, dejamos la planificación de las tareas para el día siguiente, sea como sea…lo que nos da vueltas por la cabeza, es lo mismo:

¿Por donde empiezo?

Tenemos varios tipos de tareas, unas son pesadas (y largas), otras más simples (y cortas), también existen combinaciones de pesadas, aunque rápidas, o simples pero largas, en cualquier caso, sean como sean, nos entenderemos mejor si las clasificamos como las que nos dan palo y las que nos gusta hacer.

Y la verdad es que empezar por unas o otras tiene sus ventajas:

  • Tareas pesadas o largas (las que nos dan palo): si nos quitamos de encima una tarea de este calibre, las que vengan después serán pan comido. Estaremos motivados por haberla terminado y como ya estará hecha, no nos rondará por la cabeza que la tenemos pendiente para cuando terminemos con lo que estamos.
  • Tareas simples o cortas (las que nos agradan): si empezamos por estas, podremos tachar muchas tareas de nuestra lista, esto nos dará empuje, motivará y nos dejara el terreno despejado para centrarnos en alguna del primer grupo.

Si seguimos la segunda estrategia, debemos asegurarnos de marcar un límite para terminar estas tareas y ponernos con la tarea pesada… en el primer caso no acostumbra a ser necesario ya que nosotros mismos inconscientemente nos encargaremos que no nos ocupe más tiempo del necesario…

Es lógico que dudemos, porque no hay una respuesta válida de por donde es mejor empezar. ¿Y porque no hay una  respuesta válida?, pues porque lo importante es ¡empezar!.

Empezando ya tendremos media tarea hecha. Así que decide lo que sea, pero rápido, cualquier tarea la tendrás que hacer, así que no le des demasiadas vueltas, seguramente, según el día, te apetecerá más empezar por unas o por otras.

Yo creo que el factor determinante es la energía, porque si dudamos entre empezar por una tarea u otra quiere decir que hay un empate entre los otros factores (la situación, el tiempo disponible o la prioridad). En este caso, si el nivel de energía es alto, recomiendo empezar por el primer grupo de tareas, y si es bajo por el segundo, ya que estas acciones nos recargarán la energía y nos permitirán empezar las tareas mas pesadas con más alegría.

photo credit: insane_capture via photopin cc

Comentarios

  1. dice

    Buenas Jordi:

    Muy buén artículo (una vez más).

    Lo que a mi no me funciona es que las tareas largas sean precisamente las pesadas; yo tengo varias tareas que son cortas y rutinarias y son pesadisisisimas. Yo creo que siempre hay que tener claro cual tarea debes hacer: si te falta energía o motivación lo debes hacer por la regla de “te jodes, pero hay que hacerlo” con lo que sí más que hacer una tarea (esto es terminarla) es EMPEZAR… aunque no siempre sea fácil.

    Un saludo,

    • Jordi Fortuny Baduell dice

      Hola Antonio,

      Gracias por tu comentario. Cierto que las tareas repetitivas también son pesadísimas. Com tu dices, delante del sí o sí lo mejor es ni pensar, cuanto antes empieces antes acabas.

      Saludos
      Jordi

  2. dice

    Hola Jordi.

    No hay más para ser productivo. Bueno, si hay muchas cosas más, pero para aquellos, que como yo, quieran comenzar a ver cambios inmediatamente, lo mejor es esto que mencionas: comenzar ya, hacer una tarea y luego otra, hasta que se vuelva un hábito; esto en lugar de procrastinar.

    • Jordi Fortuny Baduell dice

      Hola!
      Gracias por participar en el blog con tus comentarios. Si, tan simple como esto, empezar la tarea es una de las mejores maneras de combatir la procrastinación.
      Saludos!

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