Cuida bien de la productividad percibida

¿Qué es la productividad percibida? Pues te lo resumo en un par de situaciones:

  • Lo termino y te lo mando mañana
    Y lo mandas en dos días porque te surgió un imprevisto.
  • Estoy trabajando en ello pero necesito tres días para terminarlo, te lo mando entonces.
    Y lo mandas en dos días, a pesar de haber tenido un imprevisto.

La entrega del trabajo ha sido el mismo día ¿pero el receptor con que sensación se queda?

En el primer caso que eres un desastre, en el segundo caso que eres muy eficiente. Y, ¿entre un caso y el otro que diferencia hay? Simplemente el plazo de entrega que TU diste, el primero era demasiado ajustado y no del todo realista y el segundo contenía un pequeño margen de seguridad.

Tu eres el único que conoces tus circunstancias y el que puede marcar los plazos de entrega. De acuerdo que los clientes o jefes aprietan, pero tu eres el único que debe gestionar tu flujo de trabajo, fijar bien tus prioridades y por lo tanto el responsable de cumplir lo que prometes.

Es muy, muy, pero que muy importante cuidar siempre esta percepción, pero especialmente frente a los clientes, ya que su nivel de satisfacción viene dado por el cumplimiento de sus expectativas, y si ya has negociado un plazo que va un poco más allá del que le gustaría (otra cosa con la que luchar es hacerles entender lo que es un plazo razonable, que no todo debe ser urgente), al menos ¡cúmplelo!

Un par de recomendaciones básicas:

Calcula bien: no se trata de ir siempre de farol, ya que esto también es perjudicial, se trata de dar el plazo que toca, pero contando con un margen para imprevistos u otros. Importante destacar que si no te imponen el plazo y lo pones tu, debes controlar el impulso de darlo demasiado ajustado, que, no se porqué, pero siempre en vez de sumar un día al óptimo, se lo restamos.

Avisa si no llegas: aunque hayas calculado bien, puede pasar algo (ej.: te resfrías y no puedes trabajar), pues avisa cuanto antes, y se honesto con lo que te pasa. El cliente o quien sea lo entenderá y seguro que estará dispuesto a buscar alguna solución.

Tu percepción de tu productividad es importante, además que la gente tenga un buen concepto tuyo como profesional, también te ayuda a que seas más efectivo, porque cumplirás los plazos, y no tendrás siempre la sensación que no atrapas el tren.

photo credit: tonylanciabeta via photopin cc

Comentarios

  1. dice

    Interesante concepto, Jordi. De hecho, debo reconocer que la tentación de dar fechas de entrega cortas autoimpuestas es muy grande, y yo mismo me sorprendo haciéndolo a menudo incluso cuando nadie me la ha pedido.

    Como practicante veterano de GTD soy poco amigo de manejar fechas subjetivas, y una fecha que te impones a ti mismo, aunque sea larga, siempre es subjetiva. Como regla general, todo lo que no tiene fecha debe realizarse lo antes posible. Si trabajáramos sólo con fechas objetivas, es decir, fechas impuestos por terceros, podríamos enfocarnos primero en terminar las actividades con fecha objetiva, y tu productividad percibida siempre sería óptima.

    • Jordi Fortuny Baduell dice

      Muchas gracias por tu comentario. Si, es muy curioso el impulso de dar fechas de entrega cortas, es totalmente contrario a la lógica pero existe…
      Me encuentro con mucha gente que asimila planificar a poner fechas subjetivas, si todo tiene fecha es que soy muy organizado, y es una trampa mortal. Siempre recomiendo borrarlas, cosa que causa impacto, pero al final todos reconocen que es mucho mejor trabajar sin. Las tareas deben fluir sin artificios.
      Jordi

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