GTD sí, pero poco a poco

El proceso de adopción de GTD como tu sistema de productividad personal no es un proceso rápido y acostumbra a pasar por varias fases, ligadas también a varios estados de ánimo.

Al principio, cuando entiendes el sistema y sus principios, te da el subidón, porque parece tan simple, sus principios son tan de sentido común, que te parece que hasta ahora habías estado perdiendo el tiempo por no estar haciendo ya muchas de las cosas que sugiere el método.

Luego, cuando empiezas con la implantación práctica, ves que sí, que puede hacerse, pero que no es tan fácil y rápido interiorizar las cosas. Cuesta que fluyan. Y eso es debido a que en la base están los hábitos. Y los hábitos no se interiorizan en un santiamén, es un proceso lento y donde debes ser constante.

Si te mentalizas, y enfocas tu energía en fijar los hábitos, y no en pretender adaptar el método para que, de repente, funcione solo, o darle vueltas infinitas a que listas o contextos son los ideales para ti; este proceso, quizá no será tan vistoso, pero si mucho más efectivo.

En mi caso, y durante este proceso de implantación de GTD, ha habido dos momentos en los que inconscientemente he tomado consciencia que ya había arraigado una rutina: al capturar y al hacer la revisión semanal, con lo que he podido constatar que estaba en el buen camino.

Capturar: ahora, me es casi imposible, aguantar algo en la cabeza, o lo capturo o adiós… Si intento aguantarlo como hacía antes, solo me provoca malestar y si no lo capturo, hay muchas posibilidades que igual que entre, salga. Así que: siempre a punto para capturar.

La revisión semanal, más allá de las revisiones diarias, que también he incorporado perfectamente, puedo decir que ahora no me imagino cerrar la semana sin la revisión semanal de GTD. Incluso, en semanas complicadas, espero la revisión semanal con ansia, ya que es ‘mi’ momento, donde me dedico un tiempo, pongo orden a todo lo hecho, lo que queda por hacer y a lo que quiero hacer, y lo mejor, esto va asociado a una increíble sensación de desahogo y también de control; donde me siento satisfecho con todo lo que puedo conseguir, y también viendo lo que he conseguido.

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Comentarios

  1. dice

    Buen artículo para desbancar la idea de la inmediatez. Hacer GTD es un proceso de aprendizaje e instauración de hábitos que no se pone en marcha de un día para otro. Como bien dices es importante superar el subidon inicial y posterior caída cuando ves que no es tan fácil.

    Para mi es crucial enfocarse en lo que ganas con cada hábito y no intentar obligarse a aplicarlos por la fuerza…

    Creo que al explicar GTD deberíamos empezar siempre por ahí, por lo que te aporta cada hábito!

    Para terminar una reflexión … si todos vemos que esto es un proceso que lleva tiempo, ¿no sería útil determinar los pasos a dar y el orden como decía alguien hace no mucho? Ya se sabe que instaurar varios hábitos al mismo tiempo no es buena idea, y GTD implica poner en marcha muchos de ellos.

    • Jordi Fortuny Baduell dice

      Gracias por la reflexión Joaquín. Cierto es también lo que comentas, plantearlo como una cadena lógica de adquisición de hábitos mejoraria o evitaria el prueba/error.
      Saludos,
      Jordi

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