¿Tú también eres víctima del overthinking?

Nuestra efectividad depende básicamente de la capacidad de gestionar nuestra atención. No se trata de gestionar el tiempo, se trata de ser capaz de poner el foco en lo que estamos haciendo.

A todos nos pasa que nuestra mente se nos revoluciona constantemente, en inglés lo llaman overthinking. Este estado mental provoca que no seamos capaces de concentrarnos en lo que estamos haciendo. Se nos emborrona la mente, los niveles de estrés se nos disparan y, en consecuencia, nuestra efectividad se desploma.

Seguro que esta situación no os es desconocida.

Más allá de técnicas para relajarnos y así mejorar nuestra capacidad para focalizarnos, como puede ser el mindfulness (muy recomendable), hay algunas cosas que debemos tener claras, y que por muy evidentes que parezcan, no son fáciles de controlar.

En primer lugar, debemos tomar consciencia precisamente de este estado y no asumirlo como normal. Como parte de nuestra forma de ser o consecuencia de nuestro estilo de vida. No debemos solo pretender acostumbrarnos a vivir con ello, sino que debemos esforzarnos para que no sea así. Esta situación normalmente es consecuencia de algo, por lo que tendríamos que ir unos pasos atrás y localizar la causa.

El miedo es una potente causa de esta situación. Miedo a equivocarse, miedo a perder el statu quo, miedo a lo desconocido, etc. Hay muchos tipos de miedos. Para luchar contra éste, lo mejor es concentrarse en lo que uno puede hacer para lograr la situación deseada, que al mismo tiempo, habremos definido y formará parte de nuestro propósito. Creo que si tenemos el propósito claro el miedo se restringe.

Otra cosa que podemos hacer es evitar la tendencia natural a focalizarnos en el problema, y focalicémonos en lo que puede ir bien. Las probabilidades que vaya mal son las mismas que las que vaya bien (con permiso de Murphy). De hecho, si pensamos en lo que puede ir bien, nuestras acciones se orientarán hacia allí y por lo tanto las probabilidades que vaya como deseamos aumentarán.

Si te aplicas la máxima de quien hace lo que puede no está obligado a más, no debes preocuparte sobre si eres suficientemente bueno, o si te estas equivocando. Seguro que si pones todo de tu parte las cosas irán bien. Tranquilízate y sigue tu camino. No busques la perfección porque no la conseguirás, buscar la perfección solo baja tu rendimiento. Hacer las cosas lo mejor que uno pueda acostumbra a ser suficiente.

Tampoco dediques demasiado tiempo en pensar en todo lo que te puede llegar a pasar, lo que tenga que pasar pasará, no pretendas averiguar el futuro.

Como ves, todo empieza y todo termina en darle vueltas al coco. Pues dáselas en la dirección que toca y verás como el overthinking irá desapareciendo…

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