Usa la planificación natural de manera consciente

Uno de los conceptos GTD que más me ha sorprendido es el de la planificación natural. Y es que desde la primera vez que lo leí hasta hoy, he comprendido y comprobado la magnitud real del tema. Planificamos creyendo que planificamos, pero en realidad estamos realizando un proceso incompleto. Durante nuestra vida, heredamos, incorporamos y repetimos un proceso de planificación lleno de tópicos y que omite aspectos fundamentales.

No debemos olvidar que siempre estamos planificando, cualquier aspecto de nuestra vida requiere planificación. Nuestro cerebro siempre planifica, esté frente a lo que esté. Pero creo que solo lo hacemos de forma consciente frente las grandes cosas, cuando planificar forma parte de nuestras obligaciones en el trabajo, o bien, en grandes proyectos personales.

Y lo curioso del caso es que lo que consideramos poco importante, lo dejamos fluir, y así planificamos casi de manera inconsciente, por ejemplo al comprarnos un libro. Pero si estamos delante un proyecto estratégico en nuestro trabajo, sacamos toda la batería de tópicos y las Hojas de Excel… En el primer caso normalmente estamos frente un proceso de planificación natural, pero en lo segundo tomamos el camino de la planificación no natural, y además, demasiadas veces reactiva.

Fijaos sino…

Recordemos los cinco pasos de la planificación natural: definir el propósito y los principios, visualizar los resultados, generar lluvia de ideas, organizar e identificar las acciones siguientes.

Inconscientemente y frente al ejemplo que os ponía, llegamos a la acción de comprarnos el libro, después de pasar por los cinco pasos. Propósito: ocupar nuestro espacio de ocio. Principios: cómodo y sin mucho gasto. Visión: todos nos situamos en un espacio tranquilo disfrutando de la lectura. Lluvia de ideas: que tipo de libro, Amazon o librería del barrio, etc…Organizar estas opciones y decidir. Acciones siguientes: Comprarlo.

Estoy convencido que de alguna manera u otra habréis pasado por todas estas fases sin ser conscientes de ello ¿cierto no?

Pero trasladadlo a un proyecto que tengáis en vuestro trabajo…chequeadlo y a ver qué tal…

Propósito: ¿tenéis claro el porqué? No seria la primera vez que hacemos algo por inercia, o porque creemos que debe ser así, sin habernos preguntado para qué lo queremos de manera real y sincera.

Principios: ¿cuales son los límites? ¿es realista? ¿es adecuado según el entorno y los recursos de los que dispongo?

Visión: aquí creo que está lo que nos cuesta más… visualizarnos en la situación deseada, palpando y saboreando el éxito… pocas veces lo haces ¿a que si?

Lluvia de ideas: como lo haremos, esto si creo que lo hacemos, pero también creo que lo hacemos deficientemente, restringiendo y/o capando ideas. Lo cual, puede amenazar la mejor manera de llevar a cabo nuestro propósito.

Organizar: aquí sí que, si quieres, puedes sacar el Excel, traslademos las ideas y empecemos a darles forma, a trazar un plan, prioridades, etc.

Acciones siguientes: pues eso mismo. Definamos la secuencia de tareas y ¡en marcha!

Dice David Allen en su libro Organízate con Eficacia:

(…) Y aún hoy sigo viendo esquemas hechos a posteriori, sólo para complacer a las autoridades. En el mundo de los negocios suelen titularse ‘Objetivos’ o ‘Metas’ (…) Se trata de documentos metidos en cajones o en carpetas de correos electrónicos que guardan muy poca relación con la realidad operativa…

¿No os pasa eso frecuentemente? A mí sí, muchas veces rellenas hojas de papel con planes, llenos de metas y objetivos, pensando solo en que debe ser así, no en si realmente es así. No os pasa que teniendo claro que queremos y como lo queremos, lo que nos cuesta más es darle una forma políticamente correcta. ¿No será porque tenemos demasiadas creencias erróneas arraigadas sobre la planificación?

Si inconscientemente lo hacemos ¿porqué no tomamos consciencia de este proceso? Siendo conscientes del proceso de planificación natural, podemos ser mucho más precisos en conseguir lo que nos planteemos.

Os invito a profundizar en el tema y reeducar este hábito.

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