#100palabras de efectividad: ladrones de tiempo

Si en el anterior post hablábamos de los trucos, seguimos con otro trending topic de la productividad personal: los ladrones de tiempo.

Y lo fantástico del caso, es que más que ladrones, son fantasmas, porque creemos verlos, pero en realidad no existen.

Cuando hablamos de ladrones de tiempo, normalmente nos referimos a aquellas cosas que nos impiden alcanzar un flujo de trabajo óptimo. Así que, como mucho, podríamos hablar de ladrones de atención, pero no de tiempo.

Aunque tampoco. Los ladrones, en productividad no existen. Lo que puede existir, por ejemplo, es una mala gestión de las interrupciones, una mala utilización de determinadas herramientas o una mala definición de nuestros propósitos. Entre otras muchas cosas.

El email o las notificaciones de nuestro teléfono solo nos robarán la atención si no somos precavidos. Si dejamos la puerta de nuestra casa abierta o las llaves puestas en el coche ¿qué pasará? Pues lo mismo nos pasa con nuestro flujo de trabajo… debemos prever en que entorno nos movemos, saber que necesitamos, actuar en consecuencia y adoptar medidas que minimicen el riesgo.

Es de naturaleza humana buscar causas de origen externo (excusas) a ineficiencias propias. Es por eso el concepto ladrones de tiempo: una cosa externa, además incontrolable, que nos afecta.

Así que debemos cambiar el enfoque: no es tanto pensar que me quitan sino en saber que me falta…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *