Mis vacaciones efectivas

Pues ya se han terminado las vacaciones y ya volvemos a estar al pie del cañón. Estoy contento porque han sido unos días muy provechosos, tanto desde el punto de vista del necesario descanso como también por haber podido disponer, y sobretodo aprovechar, de muchos momentos para continuar con varios de mis proyectos.

Entre otras muchas cosas, algunas de las que he hecho, y relacionadas con lo que os voy contando, son:

  • He releído Organízate con eficacia de David Allen. Con los matices que siempre te aporta su lectura, he aprovechado para hacer una pequeña revisión/reflexión y puesta al día de la estructura de carpetas, y también de contextos, que tengo implementada en la herramienta de gestión de listas que utilizo (Todoist).
  • He puesto a punto un pequeño plan de dinamización para este blog. Y lo he hecho siguiendo al pie de la letra las cinco etapas de la planificación natural, y es que por lo que estoy viendo, este proceso ha llegado a mí para quedarse y fluye de manera natural, o mejor dicho, fluye de manera consciente (supongo que para algo lo llamamos planificación natural 😉 ). Ahora mismo no concibo ningún proyecto sin aclarar primero el propósito y los principios, visualizar el éxito, generar las ideas, organizarlas y definir las primeras acciones.
  • He revisado también mis áreas de responsabilidad, y muy especialmente la relacionada con mi actividad en el ámbito de la efectividad. Y es que lo que empezó como un divertimento ahora ya ha madurado, y como me gusta comprometerme al máximo con todo lo que hago, no quiero caer en la incomodidad de ver que no estoy dando lo mejor de mí, o bien que el proyecto se estanca o decae de algún modo o en algún aspecto.

Como os contaba en el anterior post, antes de cerrar por vacaciones, no planifique nada, pero he hecho mucho. Y aquí, un par de conclusiones a toro pasado: le doy la razón a Jerónimo Sánchez, y es que en vacaciones, la realidad no se detiene y no podemos anular nuestros comportamientos a voluntad.

Y también, que esta efectividad es consecuencia del control relajado que proporciona GTD. No preocuparse por todo lo que tenemos pendiente, llevar al mínimo el nivel de agobio que provocan los cabos sueltos, nos permite que el planteamiento de las vacaciones también varíe sustancialmente: pasando de la obsesión por forzar la desconexión, al dejar fluir y disfrutar de nuestros proyectos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *