#100palabras de efectividad: accionable

Si en esta serie de post, hasta ahora, nos hemos centrado en tópicos y otras palabras muy comunes dentro del ecosistema de la productividad personal, hoy nos referiremos a una que ocupa pocos titulares pero que tiene una importancia caudal: accionable

Accionable es el adjetivo que debería describir todas nuestras tareas. De hecho es lo que las convierte en acciones. Una tarea es una cosa difusa, una acción, ya no. Por lo tanto, es recomendable hablar de acciones y no de tareas. Casi os diría que una acción es una tarea accionable.

Que sea accionable nos permite hacerla, sabemos perfectamente por dónde empezar y que hay que llevar a cabo. He aquí la importancia del concepto.

Por ejemplo, podría ser que en nuestra lista de ‘cosas pendientes’ hubiera una tal como: Cambiar el armario roto. ¿Cierto?.

Pero… ¿por donde empiezas?,

  • ¿sabes que medidas debe tener?
  • ¿sabes que modelo quieres y donde lo vas a comprar?

Realmente Cambiar el armario roto no es accionable*.

  • Tomar las medidas del armario roto para comprar uno de nuevo.
  • Ir a Leroy Merlin para comprar un armario de medidas 200 x 200.

Esto si que es accionable. ¿Percibes la diferencia? ¿Te parece más fácil de llevar a cabo definido de esta manera?. Pues esta diferencia es que lo hemos convertido en accionable.

Así pues, ya sabes, mira tus tareas siempre desde el punto de vista de su accionabilidad. Conviértelas en acciones.

*Cambiar el armario roto, en realidad es un proyecto, ya que para cambiar el armario, probablemente deberemos realizar varias acciones. Tomar medidas, ir a comprarlo, instalarlo, tirar el viejo, etc… Recordemos, que existen las acciones y los proyectos. Por lo tanto, en este caso, lo correcto es que al convertirlo en accionable, creemos un proyecto con sus correspondientes acciones.

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