#100palabras de efectividad: interrupciones

¡Venga, más tópicos! De alguna manera ya hablamos de éste cuando nos referimos a los ladrones de tiempo, y es que las interrupciones son el típico ladrón de tiempo.

Las interrupciones siempre están al acecho. Cualquier cosa que nos impida mantener nuestro flujo de trabajo, es una interrupción. Este hecho implica desconectar y reconectar con lo que estábamos haciendo, con la consecuente afectación en nuestra productividad.

Teléfono, visitas, notificaciones.

Habitualmente, sólo ponemos el foco en las más simples: una llamada o una notificación en el móvil, por ejemplo. Estas son las más fáciles de gestionar. Desconectamos y punto. Así de fácil. Seamos realistas, llamadas o whatsapps de los de hundirse el mundo, hay pocos. Creo que podremos asumir el riesgo.

Ruidos, cortes de la corriente eléctrica, fallos de red. 

Hay otras, que realmente son incontrolables, producto del azar. Que se nos estropee el ordenador en el momento menos pensado es inevitable, por lo que debemos aceptarlas y convivir con ellas. En estos casos, como más afinado esté nuestro sistema productivo, menor será el impacto.

Documentos mal archivados, propósitos mal definidos, acciones mal planteadas, herramientas mal utilizadas.

Y luego están las que a primera vista no identificamos como interrupciones. ¿Cuántas veces después de haber estado trabajando un buen rato en un tema, te das cuenta que te falta un documento? o peor … ¿cuántas veces no consigues un buen ritmo de trabajo porque no sabes donde vas y dudas constantemente? A mi modo de entender, esto también son interrupciones, y además creo que son las más graves, ya que, de estas si somos los únicos y totales responsables. Pensar y preparar nuestro trabajo es tan o más importante que hacer, no te autointerrumpas.

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