¿Y yo, qué puedo hacer?

Una de las cosas que creo que más me ha ayudado a mejorar mi efectividad, es la pregunta de ¿y yo, qué puedo hacer?

Y es que esta pregunta me ayuda afrontar y resolver dos situaciones muy frecuentes que amenazan siempre mi efectividad: un imprevisto que me afecta emocionalmente o cuando me enfrento a un proyecto que parece inabarcable y donde, normalmente, participan otras personas. Las dos tienen en común que acostumbraban a arrojarme a un callejón sin salida donde malgastaba un montón de energía, dándole vueltas y más vueltas.

¿Y cómo la utilizo?

En el primer caso:

En GTD se propone el símil de ‘la mente como el agua’.

Cualquier cosa que provoque en usted una reacción desproporcionada, por exceso o por defecto, puede controlarle, y con frecuencia lo hace.

Y lo que quiere decir, es que teniendo la mente relajada, seremos capaces de afrontar cualquier imprevisto de manera consecuente, con la cantidad justa de energía. Como se ejemplifica en el libro Organízate con Eficacia, es como la respuesta totalmente apropiada del agua al arrojarle una piedra, ni por exceso ni por defecto.

Y en este caso, además de afrontar el imprevisto con la mente relajada (que es lo ideal), a mí me ayuda mucho hacerme la pregunta de ¿y frente a esto, yo qué puedo hacer? Es la manera de sustituir la emocionalidad por la racionalidad, lo que pueda hacer lo haré, lo que no, pues no se puede hacer y por tanto no debe preocuparme.

En el segundo caso:

Los proyectos compartidos, si además no están muy bien definidos, acostumbran a ser un nido de baja efectividad. Esto provoca una constante sensación de agobio, que incluso trasciende al resto de tareas.

En este caso, también me funciona muy bien la pregunta ¿y yo, qué puedo hacer? Ya sea desde el punto de vista de un funcionamiento efectivo del equipo, cómo desde el punto de vista de definir correctamente mis responsabilidades. En ambos casos, además de conocer nítidamente cuáles son mis compromisos,  tener el convencimiento que hago todo lo que está en mi mano, me ayuda a restarle a la situación la influencia negativa que tiene en mi efectividad.

La verdad es que os recomiendo de incorporar esta pregunta en vuestro día a día, ya veréis como os ayuda mucho.

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