Voy a apuntarme a un curso de gestión del tiempo

Hoy me he levantado valiente y he tomado una decisión, me he lanzado y voy a apuntarme a un curso de gestión del tiempo. Estoy cansado, esto no puede seguir así, quiero mejorar.

Me he puesto en Google y he empezado a valorar opciones, realmente hay mucha oferta, llego a una web, es bonita, son consultores de empresa, están cerca de casa y hacen cursos de todo, por lo que sabrán lo que se hacen, esto no puede ir mal… busco y encuentro los detalles del curso de gestión del tiempo. Vamos allá.

Empiezan explicándome que “hoy en día tenemos más cosas que hacer que tiempo para hacerlas, los trabajadores se encuentran en esta situación y la aceptan como si fuera normal”. Bien, es cierto, a mí me pasa, me interesa.

Y sigue: “sin embargo esta situación no tiene por qué resultarnos un problema, ya que existen una serie de técnicas para simultanear el tiempo profesional con el personal”. Bien, me gusta, me van a enseñar donde tengo el interruptor [modo laboral]/[modo personal], que bien, por fin podré dormir. A las 19:00 pulsaré el interruptor y ¡milagro!

Añaden: “lograremos que no vuelva a decir me falta tiempo y si diga soy libre de usar mi tiempo”. Otra vez dan en el clavo, porque realmente no puedo decidir sobre nada de lo que hago, soy esclavo de los demás, todo el mundo decide sobre cada segundo de mi vida.

Avanzo, voy a ver los detalles del programa, estoy intrigado para saber cómo se consigue todo esto…

Me proponen:

“Gestionar el tiempo para lograr mis objetivos laborales”. Sí, es verdad, realmente no cumplo con mis objetivos sólo porque me falta tiempo. Si logro gestionarlo seré un crack. Además, se fijan en lo importante, los laborales. Los personales, nada, son un añadido en mi vida.

“Estudiar herramientas para poder gestionar la gestión del tiempo”. Qué bien, por fin encontraré una herramienta que me organizará el tiempo. Yo he buscado por mi cuenta y no me ha funcionado nada, pero creo que he buscado mal, esta gente seguro que tiene alguna que funciona a la perfección. Una herramienta para gestionar la gestión del tiempo, ¡qué genial!

“Analizar las habilidades que se necesitan para conseguir el éxito en los trabajos con responsabilidades elevadas”. Reconozco que este punto me ha hecho dudar y sentir mal ¿los problemas de tiempo sólo los tiene la gente importante, con responsabilidad? yo no tengo grandes responsabilidades pero estoy muy apurado, eso es que realmente soy un desastre. Pero bueno, nunca se sabe. El éxito siempre viene bien. Estoy en un curso de gestión del tiempo, estoy intrigado para cuales son las habilidades que relacionan éxito y tiempo.

“Identificar y eliminar los obstáculos que entorpecen una correcta administración del tiempo”. Por fin, ya sufría, supongo que en este punto hablaremos de los ladrones de tiempo. No llegan a tratarlo y no me inscribo, donde se ha visto un curso de gestión del tiempo sin trucos para controlar los ladrones de tiempo.

Además me dicen que trabajaremos los siguientes conceptos:

“El tiempo hoy en día”. Claro, 5 minutos ahora, no son los mismos que hace 20 años. Vamos a ver qué ha cambiado.

“Las situaciones difíciles y sus soluciones”. Mmmmhhh…interesante, mi día a día está lleno de situaciones difíciles.

“El proceso de administrar el tiempo de manera efectiva y pasos a seguir para una gestión eficaz de la gestión del tiempo”. ¡Eso, eso! a ver cómo controlo mi reloj y mi agenda, que es lo que yo quiero.

¿Cómo lo veis? ¿Me inscribo?

Perdonad la frivolidad del post de hoy. Pero en verdad creo que vale la pena reflexionar acerca de la cantidad de propuestas de formación en gestión del tiempo que circulan por la red. Conceptos anacrónicos que ya han sido desbancados, no tan solo por la ciencia, sino por la propia (mala)experiencia de miles de usuarios. Hace tiempo que el paradigma ha cambiado, pero seguimos anclados en lo fácil, en los topicazos, en vender lo ya vendido. Cada vez somos más conscientes que tenemos un problema, por eso estamos inundados de propuestas formativas. Yo, lo único que pido, es que estas propuestas sean honestas, y es que creo que mucha de la gente que las hace, son los primeros en no creérselas ni aplicarlas. Podemos vender cuatro trucos que cuando estas hundido van bien, pero una mejora permanente, es resultado de un proceso largo y de un compromiso. Al menos contemos la verdad y no engañemos.

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