La debilidad del soñador

Ya te he comentado alguna vez que, además de la productividad, hay otro tema que me apasiona: la creatividad. A primera vista, pueden parecer conceptos antagónicos. Mucha gente piensa que la productividad es poco amiga de lo creativo, o al revés, que lo creativo no puede ser productivo. Pero no, ambos conceptos se maximizan cuando van unidos, tanto es así, que en mi opinión, son dos caras de una misma moneda.

Ahora, una vez puesto en antecedentes, te cuento de qué va mi reflexión hoy.

¿Conoces el Modelo de Creatividad de Disney?  

Robert Dilts, uno de los referentes en Programación Neurolingüística, modeló a Walt Disney, o dicho de otra manera, estudió las estrategias que llevaron a Disney a ser uno de los personajes más exitosos en lo que a creatividad se refiere, y de ahí, nació el Modelo de Creatividad de Disney.

Sin entrar en detalles, y muy simplificadamente, explicarte que este modelo se basa en que Disney realizaba su trabajo moviéndose entre tres posiciones perceptuales distintas:

  • El soñador. Dejaba fluir la creatividad, sin límites, sin filtros. Tenía la visión de la idea al completo.
  • El realista. Evaluaba las ideas del soñador, trataba de encontrar la forma de ponerlas en práctica, de esta manera iba tamizando las ideas que habían surgido.
  • El crítico. Por último, en este rol, cogía distancia y aplicaba ya todos los filtros que tienen que ver con la realidad, de esta manera podía desvelar posibles fallos en la implementación.

Todo esto en un proceso circular, pasando por cada una de estas posiciones varias veces, hasta lograr unos resultados de ¡wow!

¿A dónde quiero llegar contándote esto?

Pues a que creo que hay un déficit serio de soñador en nuestros proyectos. Y es que éste, en un mundo con más trabajo que tiempo, de estrés constante, de resultados sí o sí, es el rol más débil.

¿Soñar es perder el tiempo? No, no es así. En absoluto. Soñar es de lo más importante, soñar te permitirá alcanzar retos de los que te sentirás orgulloso. Sistemáticamente penalizamos a nuestro yo soñador, construimos desde la falta de recursos, y también desde los miedos.

Sin duda, la productividad es el mejor aliado de tu soñador. Libera recursos mentales para que pueda fluir sin límites, y, además, te proporciona un nivel de control que le refuerza para ser más valiente a la hora de «pensar en grande». 

Se productivo, se soñador.

Comentarios

  1. dice

    Magnifico post Jordi. Efectividad y creatividad deben ir de la mano. Cuanto más efectivo eres, más creatividad podrás desarrollar, y la creatividad te permite encontrar soluciones para ser más efectivo.

    Enhorabuena!!

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