mano con pieza de puzzle

La Revisión Semanal lo conecta todo

Como te avancé la semana pasada, voy a dedicar una serie de post a profundizar en este hábito crucial de GTD®. Tengo la sensación de que existe poca conciencia de su trascendencia y alcance, además de poca claridad al respecto de cuál es el proceso para llevar a cabo una Revisión Semanal completa.

A veces, pienso que cuando empiezas con GTD®, el foco se lo llevan los tres primeros pasos, Capturar, Aclarar y Organizar, y el de Reflexionar, queda ahí, rezagado, como el «patito feo». Como si llevando a cabo la primera parte del flujo de trabajo ya fuera suficiente para obtener sensación de control. Y nada más lejos de la realidad. La Revisión Semanal es la que mantiene la fiabilidad de tu sistema y, además, te proporciona una visión completa sobre todos tus asuntos. Partes imprescindibles para esta sensación de control.

La Revisión Semanal lo conecta todo. Se mueve a nivel de suelo, cuando aseguras que tienes acciones activas para todos tus proyectos, pero también lo hace en altura, cuando reflexionas sobre los niveles superiores de tu perspectiva. Esto te permite ganar claridad e incluso ampliarla. Y esta claridad tiene como consecuencia directa la confianza plena para elegir qué hacer en cada momento con la seguridad de que es lo mejor que puedes hacer en ese momento. La antítesis a la sensación de de no saber ni dónde estás ni qué «bombas» te van a explotar.

En los siguientes post iré profundizando en los detalles para llevar a cabo una buena Revisión Semanal y así lograr lo que te he estado describiendo en esta introducción.

Ahora, para terminar, voy a aprovechar estas últimas líneas para los «basics», las preguntas que te puedes hacer si aún estás dando los primeros pasos en esto.

¿Cuanto tiempo dura?

Lo normal es que tengas que dedicarle entre una y dos horas. En el último post ya te contaba que si dura más es que probablemente no estés sólo reflexionando, sino que estés haciendo otras cosas…

¿Cuando es el mejor momento para llevarla a cabo?

Pues te diría que depende. Puedes hacerla cuando te venga bien, aunque es importante fijar una rutina, especialmente en los momentos iniciales. Lo más habitual es que se haga en viernes, ya que así «cierras» la semana y te vas de fin de semana con plena sensación de control. Aunque también hay personas que prefieren hacerla en lunes, para así empezar la semana «con las pilas puestas» o, por qué no, durante el fin de semana. Estas son las opciones más comunes.

Recuerdo que cuando empecé, yo la hacía los miércoles por la tarde, ya que por circunstancias personales, disponía de dos horas libres y tranquilas en ese día…

Para empezar, necesitas de un espacio físico y un tiempo tranquilo, así que fija la rutina en días en que puedas disponer de esto, y también, preferiblemente, en momentos donde habitualmente dispongas de cierta frescura mental.

¿Qué necesito para hacerla?

Es también importante que tengas a mano todo lo necesario para realizarla sin tener que interrumpirla. Por suerte necesitas muy poco: acceso a tus herramientas de captura, a ser posible también a tus bandejas de entrada físicas, a tus listas y a tu calendario.

¿Algún otro consejo?

Ten muy presente que debes fijar el hábito, dedícale recursos cuando estés empezando. Recompensate (alguna «playlist» específica, un buen café, tu cerveza preferida y una tapita al terminar, …). También es buena práctica reservarte en el calendario un espacio para tu revisión.

Sobre todo, ten presente que revisar poco es mejor que no revisar nada. Es normal que te cueste al principio, pero a poco que le dediques, vas a ver cómo «el cuerpo te va a ir pidiendo más».

Photo by Ryoji Iwata on Unsplash

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