XIV Jornadas OPTIMA LAB: Tsunami

La tarde del día 18/12, cuando volvía a casa después de las jornadas, una palabra era «trending topic»: tsunami. Más allá de los motivos por los que lo era, a mi me hizo pensar en otra circunstancia muy relacionada con lo que habíamos trabajado. Por eso, en ese momento, la elegí como la palabra que titularía la crónica de las XIV Jornadas OPTIMA LAB. 

Para estas jornadas repetimos ubicación, en el Euroforum de Navacerrada; que en diciembre tiene su encanto, aunque en plena DANA poco pudimos disfrutar del entorno. Y, la verdad, creo que las inclemencias meteorológicas incluso favorecieron el enfoque y aprovechamiento.

Durante estos tres días ha predominado en mi una sensación nueva, que nunca había percibido en las ediciones anteriores. Lo podría definir como que las he vivido con normalidad. Me refiero a que en otras ocasiones me parecían como algo excepcional, fuera de la rutina. En este caso han sido rutina, pero no una rutina con connotaciones negativas, sino todo lo contrario, rutina en tanto que significa que las he integrado como parte fundamental para el desarrollo de mi actividad. Sin lugar a dudas, un paso más en la evolución de mi «mindset» personal y de mi encaje en el proyecto de OPTIMA LAB. Definitivamente, ya no soy un espectador, sino un actor. 

Esto también ha influido en que se me pasaran extremadamente rápido. De las 8:00 a las 23:00 «sin parar», acabé rendido cada día (exactamente igual que me pasa los días que tengo «delivery», en los que el derroche de energía es extremo).  

La verdad es que me cuesta cuantificar cuánto «hemos trabajado», porque todo ha sido aprovechable. Desde las experiencias compartidas en los «coffe breaks» a las derivadas que tomaron determinados puntos propuestos, días antes, en los tableros de Trello y tratados durante lo que podríamos decir es la parte «formal» de las jornadas. Es lo que tiene la planificación adaptativa. 

De hecho, si tuviera que resumirlo, te diría que han sido unas jornadas cargadas de «conocimiento tácito». Aquellos conocimientos fruto de nuestra experiencia personal que cuestan tanto de estructurar y distribuir, pero que generan un valor incalculable. En cualquier momento y con cualquier pretexto este conocimiento ha fluido y se ha convertido en algo tangible. Sin ir más lejos, para transmitir este conocimiento a mi me tocó hacer de profesor de «coreografía», y ahí lo dejo, seguro que alguien entra en más detalles. 

Más allá de si hemos tachado más o menos tarjetas, me permito afirmar sin lugar a dudas que las jornadas nos han enriquecido mucho. Añadiría además que este conocimiento tácito que acumulamos es lo que realmente nos aporta una ventaja competitiva que NADIE puede igualar. 

Y ahora seguro que te estás preguntando ¿oye, y lo del tsunami a que viene?

En las anteriores crónicas hablaba de metamorfosis. Precisamente, sigue la metamorfosis para preparanos para el tsunami. 

El propósito subyacente de todos los temas que queríamos tratar en las jornadas, y así lo afirmó José Miguel al empezar, era el de centrar esfuerzos en conseguir que la parte más operativa de la red funcione sin ningún tipo de rozamiento

Esto es indispensable ya que en el horizonte se otea el tsunami que va a llegar y tenemos que estar perfectamente preparados para poder asumirlo. De hecho desde el verano, el agua ya ha subido varios centímetros. Con eso quiero decir que el trabajo que venimos haciendo desde hace unos años está dando sus frutos y la demanda de la formación GTD® oficial (tanto en cursos, como en módulos, como en programas de Coaching) está superando nuestras mejores expectativas, y para poder abastecerla nos tenemos que poder centrar en ello, sin distracciones.

Cada curso que entregamos es una caja de resonancia para la prescripción que siempre termina en nuevas oportunidades. Y este año hemos entregado muchos. Así que ya tienes el epicentro del tsunami.

Normalmente mis crónicas no son muy detalladas al respecto de todo lo que sucede durante estos tres días, me gusta más hablar de sensaciones personales. Pero sí que hay una cosa que no puedo dejar de mencionar. 

Si a principio de año se incorporaba Sergio, y en septiembre Marta, en diciembre lo ha hecho Laura. Nueva nodo, nuevos mundos. Laura va a llevar OPTIMA LAB más allá del Océano Atlántico (además de proveer a la red de ensaimadas recién hechas 😉 ). Casi nada. Ya os iremos contando.

Para terminar destacar otra cosa que me parece también muy relevante: me gusta mucho el cambio de «mood» que percibo. Sin duda, y con el permiso del resto, creo que Marta y Laura son muy responsables de ello. Personalmente pienso que es como si hubiéramos abierto la ventana y el aire de la habitación se hubiese renovado por completo. 

Y me dejo otros muchos detalles premeditadamente, para que tengas que leerte el resto de crónicas de José Miguel, Paz, David, Sergio, Marta y Laura 🙂

Hablando de palabras «trending topic» ¿qué #pasta lo sea en Italia, tiene gracia, verdad?

*Mencionar también el «currazo» que se dio Iris con el reportaje fotográfico y cuyo resultado puedes ver el la cabecera del post ¡muchas gracias!

Comments

  1. dice

    Enhorabuena, Jordi, por tu evolución y tu papel como actor (y de los buenos). Lo bordas, sin duda.
    Gracias por esta bienvenida, por abrir la ventana y permitirme formar parte de este tsunami. Con o sin él seguiré cruzando los mares 😉

    Un abrazo, Laura.

    PD. Lo de las ensaïmadas ya es un reto mayor 😀

    • Jordi Fortuny Baduell dice

      ¡Muchas gracias Laura!
      Estoy seguro que no hay reto que no puedas superar… jajajajajaja
      Abrazo,
      Jordi

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